Disconformidad

Que el Sevilla FC perpetre un bochorno futbolístico tras otro al final va a resultar que es culpa de la prensa. O del nerviosismo de la grada. O de la combinación de ambos. Todos menos los que verdaderamente saltan al campo a jugar o de la persona que les entrena y dirige desde el banquillo. Qué curioso. Cuando han llegado las verdaderas finales para un equipo que se está jugando la vida con un estilo suicida a más no poder, resulta que los verdaderos causantes de los males del Sevilla no son los que cobran de él. En este negocio he llegado a ver de todo y no deja de sorprenderme cómo cambian las personas o, más bien, la forma... Ver Más