El impacto del tren de borrascas en el campo cordobés, el principal sustento del potente sector primaria, va a ser cuantioso. A falta de cálculos más precisos, que requerirán el trabajo sobre el terreno de expertos y los propios agricultores, la Junta ha realizado una primera estimación que da una idea de lo que está pasando: 500 millones de euros de pérdidas sólo en la agricultura y ganadería.