El Hospital Quirónsalud Tenerife ha dado un paso adelante en la medicina regenerativa con la incorporación de una cámara hiperbárica monoplaza de última generación. Según informa el propio centro, esta tecnología busca ampliar las opciones terapéuticas avanzadas para pacientes con procesos de difícil recuperación, lesiones complejas y problemas en la reparación de tejidos, abriendo también una nueva vía en el ámbito de la recuperación deportiva. La oxigenoterapia hiperbárica consiste en un tratamiento no invasivo que, mediante un entorno presurizado y controlado, incrementa la cantidad de oxígeno en el organismo. El doctor Óscar Blásco Amato, especialista en Medicina Interna del hospital, explica que esta técnica “aporta un incremento terapéutico del oxígeno en los tejidos, lo que permite activar mecanismos de reparación y cicatrización especialmente útiles en lesiones complejas o de evolución lenta”. Entre las indicaciones más frecuentes para este tratamiento se encuentran las heridas crónicas y de difícil cicatrización, como úlceras vasculares y el pie diabético. También se aplica en casos de osteomielitis refractaria, secuelas de radioterapia como la radionecrosis, infecciones complejas de tejidos blandos y lesiones traumáticas con compromiso vascular, entre otras patologías. El tratamiento se realiza en sesiones individuales de entre 60 y 90 minutos, siempre bajo supervisión médica y con protocolos personalizados. Los pacientes permanecen en una cámara monoplaza individual de forma indolora mientras la presión terapéutica es controlada por los especialistas, ajustando el número de sesiones tras una valoración médica. El doctor Blasco subraya que esta terapia no actúa de forma aislada. “Es importante recalcar que la oxigenoterapia hiperbárica no sustituye a otros tratamientos: los complementa. En muchos casos se integra con cirugía, curas avanzadas, rehabilitación o tratamiento antibiótico para potenciar la recuperación”, aclara el especialista del Hospital Quirónsalud Tenerife. Más allá del ámbito clínico, la oxigenoterapia hiperbárica se ha consolidado como una herramienta valiosa en el deporte profesional y amateur. Su uso está enfocado en favorecer la recuperación tras entrenamientos intensos y lesiones, contribuyendo a la recuperación muscular acelerada, la reducción de la inflamación post-ejercicio y la reparación de microlesiones. Según el especialista, este tratamiento también se emplea como apoyo en lesiones musculares y tendinosas, tendinopatías y recuperación post-quirúrgica. “En deportistas, la oxigenoterapia hiperbárica puede integrarse como complemento a programas de fisioterapia y readaptación al esfuerzo, ayudando a acortar tiempos de recuperación y mejorar la regularidad en la carga de entrenamiento”, detalla. El objetivo final es claro, tal y como concluye el doctor Óscar Blasco: “Nuestro objetivo es favorecer la recuperación del tejido dañado y reducir la inflamación, ayudando al organismo a reparar mejor y antes”. De esta forma, se busca una recuperación funcional más rápida y una mejora general en la calidad de vida de los pacientes.