María del Monte cumple el sueño de una mexicana y su abuela: «El día que yo no esté, no me llores, cántame»

Alejandra Capetillo, influencer mexicana e hija de los actores y cantantes, Biby Gaytán y Eduardo Capetillo, acaba de cumplir alguno de los deseos de su recién fallecida abuela . Su 'Yeya', como ella misma la llama cariñosamente, era sevillana y con veinte años abandonó su localidad natal para mudarse a México. Algo similar experimentó su nieta, quien abandonó su país para mudarse a la capital española con la misma edad que su abuela. Desde su llegada a Madrid, Alejandra no ha dudado en visitar Sevilla para poder descubrir su cultura y los rincones favoritos de su Yeya, ella le insistía en que visitará la Feria de Abril. « Yo no iba a estar preguntando para que me invitasen a la Feria », señalaba. El pasado fin de semana, la influencer volvió a Sevilla con el propósito de homenajear la memoria de su abuela con una misa y dedicando toda la jornada del sábado a conocer sus cosas favoritas. Lo primero fue comprarse un mantón de manila y después, comer en el restaurante Las Piletas, donde conseguiría uno de los anhelos de su Yeya, cantar una copla , debido a un fortuito encuentro con la cantante María del Monte . «El día que yo no esté, no me llores, cántame y cuando vayas a Sevilla te aprendas alguna copla», estas fueron las últimas palabras de la abuela con su nieta. La mexicana no conocía a la artista , pero no dudó en acercarse a ella y contarle su estrecho vínculo con la capital hispalense. «Yo sabía que tenía que hablar con esa mujer, el cómo no lo sabía y lo estuve pensando toda la comida», compartió entusiasmada en su vídeo de Tik Tok. Finalmente, Alejandra aprovechó para despedirse del dueño del local, cuando justo estaba en la mesa de María y en ese momento le confesó toda su historia . Ante el relato, la cantante animó a la influencer a sentarse a su lado y fue cuando le enseñó el mundo de la copla, y por si fuera poco le invitó a la Feria, cumpliendo así sus dos sueños . Tras recibir esta invitación, la artista le recomendó una tienda para hacerse su traje de flamenca . Allí, se probó el elegido con estampado de lunares y casualmente era muy parecido a uno que vistió su abuela Sin duda, la vida está repleta de casualidades e historias con finales felices, por suerte esta es una de ellas.