Córdoba inicia la recuperación tras las lluvias con un gran despliegue de limpieza y realojos

El Ayuntamiento de Córdoba ha comenzado la transición de la fase de emergencia a la de recuperación tras el intenso temporal de lluvias que ha afectado a la ciudad. Como primer paso, se han cerrado los albergues provisionales que se habilitaron para acoger a las personas desalojadas, una vez que todas las familias han sido realojadas o han podido volver a sus casas, según ha comunicado Eva Contador, delegada de Asuntos Sociales. El albergue del polideportivo de Alcolea, que durante la crisis dio cobijo a cuatro personas para pernoctar y sirvió cenas y comidas a otras familias, cerró sus puertas este miércoles por la noche. De forma paralela, el recurso de Vista Alegre también ha sido clausurado. Las 15 personas que aún permanecían allí han sido reubicadas en el centro Intur Joven, gracias a un acuerdo con la Junta de Andalucía, donde dispondrán de "más intimidad" y pensión completa. Se estima que hoy solo queden diez. Otros servicios extraordinarios, como la apertura excepcional de los centros cívicos o las líneas especiales de Aucorsa, también han sido suspendidos al no registrarse demanda. Sin embargo, la línea de atención a los afectados en el distrito de Levante se mantendrá operativa "por lo menos durante esta semana". Este punto de información ya ha atendido a 48 personas por teléfono y a cinco de forma presencial, resolviendo dudas sobre realojos y la gestión de permisos para seguros. La empresa municipal Sadeco ha puesto en marcha un ambicioso plan de choque de limpieza para devolver la normalidad a las zonas inundadas. Los trabajos han comenzado en la urbanización Las Cigüeñas, con operarios retirando el lodo acumulado en las vías. Para acelerar estas labores, se ha anunciado la contratación de 30 personas a través de la bolsa de empleo de la propia empresa. Además, se activará un servicio extraordinario de recogida de enseres para retirar muebles, electrodomésticos y otros objetos dañados por las inundaciones. El Ayuntamiento lanzará una campaña de comunicación para informar a los vecinos de zonas como la Calahorra sobre "cómo y cuándo pueden depositar esos residuos". El objetivo es "dejar nuestra ciudad en el mejor estado posible, en el menor tiempo posible", según explicó la delegada del área, Isabel Albás. El delegado de Infraestructuras, Miguel Ruiz Madruga, ha destacado la "unidad de acción" de todo el consistorio, lo que ha permitido que "los vecinos se han sentido arropados y protegidos por su ayuntamiento". La tormenta ha dejado un duro balance para las infraestructuras, con 117 árboles caídos, 82 de ellos de gran porte. Además, se han abierto numerosos baches en el asfalto, cuya reparación es ahora una "prioridad" por el riesgo que suponen para la circulación. Por su parte, la empresa municipal de aguas, Emacsa, ha gestionado más de 40 incidencias durante el temporal. El delegado de Sostenibilidad y presidente de la entidad, Daniel García-Ibarrola, ha subrayado la importancia del trabajo preventivo, como el realizado en el Arroyo de Maestre Escuela y la Avenida del Corregidor, que evitó males mayores. García-Ibarrola ha atribuido estos episodios extremos al cambio climático, afirmando que "el cambio climático nos provoca situaciones como esta", y ha calificado la respuesta transversal del Ayuntamiento como "ejemplar".