La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Ferrol ha adjudicado este lunes el contrato de recogida de residuos sólidos urbanos y limpieza viaria por casi 113 millones de euros. Esta decisión pone fin a diez años "sin contrato", una de las grandes asignaturas pendientes de la administración local desde el año 2015. El alcalde, José Manuel Rey Varela (PP), ha calificado la adjudicación como “un salto de calidad sin vuelta atrás” para la ciudad. El regidor ha recordado que el servicio de limpieza llevaba una década operando de forma precaria, lo que supuso un “empeoramiento de la calidad de vida” y una pérdida de oportunidades económicas. El concejal de Servicios, José Tomé, ha desglosado la operativa del lote principal, adjudicado a la UTE Copasa-Setec por 11,29 millones anuales. El despliegue incluye la renovación total de contenedores, con la instalación de cerca de 3.100 unidades, y la eliminación de los actuales contenedores subterráneos. Además, se dotará al servicio de “maquinaria sostenible, con nuevas barredoras y baldeadoras” que cumplen con las normativas de ruido y emisiones. El nuevo contrato también refuerza el cuidado de los arenales, con limpieza diaria en las diez playas del municipio entre junio y septiembre. En la zona rural, se incorporan cuatro tractores para desbroces en las parroquias rurales, atendiendo a una “demanda histórica de los vecinos”, según ha explicado el concejal. En cuanto al personal, el contrato garantiza la subrogación de 134 trabajadores. Tomé ha agradecido la disposición de la plantilla, con la que se han negociado los atrasos salariales pendientes desde 2023 para evitar conflictos durante la implantación del servicio. En la misma sesión, se ha adjudicado a la empresa Civis Global SLU el contrato de mantenimiento de infraestructuras por dos millones de euros. Rey Varela ha admitido la “proliferación de baches” por el mal tiempo y ha anunciado un plan de choque para reparar calzadas, aceras y muros en cuanto la meteorología lo permita. Como novedad, este contrato permitirá actuar por primera vez en el interior de recintos cerrados municipales, como colegios, centros culturales y pabellones deportivos, una tarea que hasta ahora quedaba fuera del mantenimiento ordinario. Finalmente, el alcalde ha anunciado la licitación para reformar el Centro Cultural Torrente Ballester y convertir parte de él en un museo. Con un presupuesto de casi medio millón de euros, financiado al 50% por la Xunta, se atajarán problemas estructurales. “Ferrol no tenía museo y hoy damos el paso definitivo”, ha señalado Rey Varela, vinculando el proyecto a reforzar el “orgullo de ser ferrolanos”.