Expertos alertan sobre el impacto de la lluvia y el mal tiempo en la salud mental de los malagueños

Se llama Costa del Sol por razones evidentes. Sus calles no acostumbran a ver llover. Tampoco sus habitantes. En el último mes, Málaga ha vivido un tren de borrascas que ha podido dejar secuelas en el estado de ánimo de quienes ven en el sol una razón para sonreír.