Maltrato animal como violencia vicaria: mató a dos perros de su expareja con estricnina para dañarla

«Los hechos declarados probados nos parecen de una gravedad extrema, pues al margen de la frialdad que ha de tenerse para causar un particular e innecesario sufrimiento a los animales, lo más preocupante es lo que se busca con la acción desarrollada: causar un particular daño en la persona con la que se ha mantenido una relación sentimental, como motivo de venganza». La magistrada del Penal 2 de Ourense, Susana Pazos Bande, sentencia a tres años y medio de cárcel a un varón que envenenó con estricnina —un potente tóxico, prohibido en la Unión Europea— a los perros de su expareja en el municipio ourensano de Monterrei, además de quebrantar la orden de alejamiento que estaba en vigor. «Nuestro sistema contempla el maltrato animal como un supuesto de violencia vicaria, entendiendo como tal la violencia ejercida no sobre la víctima directamente, sino también sobre los seres del entorno, con el fin de incrementar su sufrimiento», resalta la jueza. Y ese tipo de conducta incluye «no solo la ejercida sobre los hijos sino también sobre las mascotas y animales que han desarrollado lazos de fidelidad con la víctima a la que se quiere causar daño», expone la autoridad.