Aunque puede haber unas pautas generales recomendadas por los expertos, criar a los hijos es un proceso muy complejo que no cuenta con una fórmula exacta. Todo depende de diversos factores, desde el entorno que rodea al menor, hasta su personalidad o necesidades . Así, como es de esperar, la eduación de los más pequeños varía notablemente en cada país, tal y como ha podido comprobar Laura Vargas , una colombiana que vive en España y que ha quedado impresionada con un aspecto concreto de la educación de los padres en nuestro país. La mujer deja claro en su vídeo de TikTok que «cada quien maneja a su familia como quiere», pero cuenta que le ha sorprendido gratamente el uso de la tecnología, que es muy diferente en su país de origen. Aunque sus hijos «no han visto una pantalla hasta los seis años», reconoce que en Colombia es habitual que los pequeños tengan acceso a ellas: «Allá solemos darle a los niños mucho acceso a la tecnología . Yo conozco gente que para que el hijo coma les ponen una pantalla al frente y les van dando la comida». En España, en cambio, ha observado un comportamiento totalmente distinto: «Aquí es tipo que la gente ni siquiera ve televisión y se van para una biblioteca . Pencontrarte gente que sí tiene dispositivos para los niños, pero yo conozco muchos colegios donde han estudiado mis hijos que los papás dicen: 'no, este fin de semana nos fuimos a la montaña '». «Estos niños no tienen ni WhatsApp, ni juego de Minecraft ni nada. Esto a mí me ha impresionado», añade. No tiene que irse muy lejos para ver un ejemplo de esto: «La hija de mi cuñada tiene nueve años y ni siquiera ven televisión en casa. Lo que tienen son libros , y eso me parece demasiado 'wow'». Para Laura, esto tiene un efecto directo en la forma en que los españoles gestionan el tiempo. «Siento que esto permite que tanto los adultos como los niños tengan más tolerancia al aburrimiento y más paciencia », reflexiona. Otra razón que lleva a Laura a estar encantada de criar a sus hijos en España es la posibilidad de hacerlo «lejos de esa presión social que existe por tener cosas. Ser esclavo de eso». «Porque quieras o no esta situación te envuelve, en la que tú tienes que mostrar alguna cosa para poder ser aceptado de alguna forma y poder incluir de hecho a tus hijos en buenos círculos, por llamarlo de alguna manera», reflexiona en otra publicación. La mujer explica que en Colombia es más evidente que «lo bueno significa que cuesta mucho dinero y que tú tienes un estatus». «Aquí si tu te compras una casa y a tu entorno le da igual. Me llena mucho que eso no sea demasiado relevante aquí. Es como que tienes la libertad de ser tú y puedes en tu rimo conseguir las cosas o no, porque aquí la gente se dedica muchísimo más a viajar, a conocer, a vivir experiencias...». Esto, concluye, queda reflejado en el día a día, en situaciones tan cotidianas como el transporte: «Aquí tú puedes tener un super carro, pero la gente usa el metro porque le conviene más de alguna forma y eso no quiere decir nada con respecto a esa persona. Y eso me parece que es libertad también».