La última llamada de Diego Vargas

Pasaban pocos minutos de las once de la mañana, cuando Diego Vargas, de 30 años, realizó la última llamada desde su móvil. Fue una perdida que hizo a Luis B., que ahora se sienta en el banquillo acusado de matarlo y ocultar su cadáver . Era 11 de mayo de 2020, primer día de la desescalada por el Covid. Aquella mañana, Diego había desayunado en casa de su madre, Rafaela, en Gavá (Barcelona). Desde allí se fue hasta una nave industrial en Sant Andreu de la Barca para ajustar cuentas con el acusado, que era su socio. La intención era recoger luego a su progenitora, para llevarla a comer con sus nietas, entonces de 2 y 3 años. Pero nadie... Ver Más