El CERN ha puesto en marcha un sistema para reutilizar el calor residual del LHC y enviarlo a la red de calefacción urbana de localidades cercanas en Francia. Lo que antes se perdía en torres de refrigeración ahora se convierte en energía térmica para miles de viviendas y comercios, en un ejemplo inesperado de reutilización de energía en una gran infraestructura científica.