La investigación del equipo científico designado por el Ministerio de Agricultura para averiguar cómo llegó la peste porcina africana (PPA) a Cataluña ha concluido que la introducción por la actividad humana es el origen más probable de la aparición del virus en Cerdanyola, localizado por primera vez en un jabalí hallado muerto en las inmediaciones de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB). "Es el escenario considerado más plausible y coherente con la evidencia disponible", indica el informe hecho público este lunes. "La aparición aislada del foco en un entorno periurbano altamente conectado por infraestructuras viarias y ferroviarias sugiere que el virus pudo entrar a través de productos cárnicos contaminados o restos de comida transportados por personas". Esta última posibilidad enlaza con la hipótesis del bocadillo que inicialmente apuntaron algunos responsables políticos como el conseller de Agricultura, Òscar ordeig, y el director general de Sanidad de la Producción Agroalimentaria y Bienestar Animal, Emilio García Muro.