¿Cómo ha conseguido esta joven de 22 años ser la 'número 1' de su promoción, hablar 5 idiomas y tener novio (indio): "Es cuestión de saber gestionar el tiempo"

Tiene 22 años de edad, es simpática y sociable y sueña con poder ser embajadora de España en la India. Sara Peñuelas, nacida en Cabanillas del Campo, ha culminado sus estudios del Grado de Economía y Negocios Internacionales en la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Alcalá por todo lo alto, siendo 'número 1' de su promoción, galardón que ya ha recibido de manos del rector, José Vicente Saz, en un acto celebrado en el Paraninfo cisneriano de la UAH. Y no solo eso. Después de superar el último año de su carrera, con el correspondiente Trabajo de Fin de Grado (TFG) sobre la economía emergente de la India, la joven cabanillera ha pasado las exigentes pruebas para entrar en la 'Escuela Diplomática de España', donde estudiará becada durante los tres próximos años para opositar a la carrera diplomática. "Para mi familia es todo un orgullo, además soy la mayor y la única hija de mis padres, entonces es increíble" -ha señalado en Mediodía COPE en Guadalajara, asegurando que ella siente el mismo orgullo "por una parte, por haber sido la número uno en mi promoción, que eso recompensa mi esfuerzo, y, por otro lado, está lo de Diplomacia, el haber conseguido ser becada, ya que es la manera más asequible y directa de cumplir mi sueño profesional". Un sueño que comenzó con un flechazo académico, ya que, nada más ingresar en la Universidad de Alcalá para estudiar Economía y Negocios Internacionales, sintió claramente que lo que más le gustaba "era la parte de Negocios Internacionales" y tuvo la certeza de que "a través de la Diplomacia podía combinar mi amor por los idiomas y por conocer nuevas culturas, junto con mi interés por el contexto social y económico actual del mundo". A pesar de esta brillante trayectoria académica, enriquecida con el conocimiento de cinco idiomas (nivel avanzado de inglés y francés, nivel intermedio en alemán y primera incursión en el japonés y el árabe), Sara ha confesado que lo suyo no responde precisamente a un don natural. "Yo no me creo ni más ni menos inteligente que nadie. Creo que todos nacemos con la misma capacidad, pero lo que sí tengo es una disciplina tremenda" - ha asegurado, después de que, a lo largo de estos años, siempre se haya sabido mantener "constante" en sus estudios y tener sus objetivos "muy claros". Sin olvidar que sus "pasiones" y "hobbies" han sido "estudiar y aprender, y ahora se nota". Sin embargo, que nadie crea que, para llegar hasta donde ha llegado, la estudiante cabanillera ha tenido que renunciar a vivir las experiencias sociales que le puedan corresponder a un joven de su generación. "Yo creo que es cuestión de saber gestionar el tiempo: cuando he querido salir con mis amigos lo he hecho, cuando he querido quedar con mi pareja lo he hecho y cuando he tenido que estudiar también lo he hecho" -ha apuntado, aun sabiendo que, a partir de este momento, deberá echarle mucho esfuerzo y ganas a prepararse las oposiciones a la carrera diplomática. "Estoy totalmente centrada en las oposiciones y, una vez las apruebe, veré qué abanico se me ofrece" -ha adelantado, con un "interés preponderante por lo que viene siendo el sur asiático,  pero entre mis expectativas y la realidad no sé si habrá una cierta diferencia". Y es que, según esta experta en economía y mercados internacionales, "pensamos que el sur asiático son naciones menos desarrolladas económicamente que Occidente, sin embargo, creo que no es cierto, después de haber vivido con la sociedad India" -ha subrayado, señalando a "China y otras regiones asiáticas, así como a ciertas potencias africanas" como líderes emergentes en determinados sectores comerciales, "sobre todo teniendo en cuenta cómo estamos viendo a Estados Unidos y cómo la Unión Europea está intentando diversificar sus alianzas". Y, sin duda, el gran deseo de esta diplomática en ciernes es que "la futura generación de líderes sean personas muy bien preparadas, más bien tirando a tecnócratas; que, sobre todo, antepongan las necesidades de su nación a sus intereses personales, que es lo que necesitamos hoy en día para volver a estabilizar el mundo". Así sea.