Imagínese caminando por la orilla de un río, por una playa o entre los canales de un manglar. Pues bien, según la ciencia, tiene casi un 50% de probabilidades de que ese paisaje esté severamente afectado por la basura. Esto no es una proyección futura, sino el retrato actual que dibuja un macroestudio global, que ha logrado medir con datos concretos lo que hasta ahora era una preocupación difusa.