Las fuertes y persistentes lluvias provocadas por el tren de borrascas que se han sucedido durante semanas hacen mella en la economía andaluza, más allá del campo, que sin duda es uno de los sectores más damnificados por el agua, con una previsión de pérdidas que puede superar los 2.500 millones de euros, según Asaja. Autónomos y pequeño comercio han alzado también la voz ante las graves consecuencias que tienen que afrontar por la caída de negocio, que ha provocado que los primeros compases del año sean negros para sus cuentas. El turismo lamenta las numerosas cancelaciones por el tiempo agravadas por la situación de la red ferroviaria y la Junta de Andalucía ya ha cifrado en más de 500 millones el coste de la reparación de las carreteras.