Agricultura descarta el laboratorio de Barcelona como origen del brote de peste porcina

El comité científico que asesora al Ministerio recomienda controlar la población de jabalíes e introducir "compensaciones económicas" para los cotos o los cazadores que participen en batidas Los primeros análisis descartan el laboratorio de Barcelona como origen del brote de peste porcina El origen del último brote de peste porcina en España no está en los laboratorios públicos del IRTA-CReSA de Barcelona. Así se concluye en el informe publicado este lunes de los nueve expertos que conforman el comité científico para asesorar al Ministerio de Agricultura sobre la crisis. Los resultados del dictamen se sitúan en la línea de los primeros análisis científicos sobre el brote . La clave para descartar el origen en el laboratorio es la falta de coincidencia genética entre las cepas del virus con las que trabaja el IRTA y las de los jabalíes fallecidos en el parque natural de Collserola. En su dictamen, los expertos explican que iniciaron sus pesquisas con cuatro hipótesis: la liberación accidental desde un laboratorio de investigación, la llegada desde focos activos europeos mediante transmisión natural o progresiva, una introducción deliberada o una introducción a larga distancia mediada por actividades humanas. Por ahora, los expertos consideran que es pronto para “atribuir con certeza el origen geográfico del brote” y es “prematuro” hacerlo “sin que hayan finalizado las investigaciones judiciales y administrativas que continúan desarrollándose”. Lo que sí se puede es descartar algunas de las hipótesis, como la del laboratorio. La prueba del algodón para determinar si la causa del brote es la fuga del laboratorio era la secuenciación completa del genoma del virus, para conocer el grado de similitud entre el del IRTA-CRESA y el de los jabalíes. La variante del virus del parque de Collserola es nueva, sin relación con la que se usa en el laboratorio. Los resultados de los análisis “no mostraron coincidencia genética alguna entre el aislado español y los virus utilizados en actividades experimentales en el CReSA-IRTA, ni a nivel de marcadores parciales ni a escala de genoma completo”, indica el informe. El brote de peste porcina detectado hace más de dos meses en una zona del parque natural de Collserola (Barcelona) permanece controlado y, por ahora, no ha saltado a las granjas de cerdos. Se trataba del principal temor de las autoridades debido a que agravaría las consecuencias económicas negativas que el brote ya ha tenido para el sector porcino catalán. En el apartado de propuestas, los expertos abogan por un mayor control de la población de jabalíes y combinar distintos métodos de caza en función de las posibilidades de cada territorio. Para ello, los científicos piden “implicar a los cazadores cuando sea posible”, “promover las compensaciones económicas para los cotos o los cazadores” para facilita su participación y eliminar trabas burocráticas.