Cada vez lo usamos más para pagar una cena, por ejemplo, dividir un regalo común, mandar dinero a nuestros hijos también o cobrar un trabajo puntual. Bizum está en todas partes, está en nuestra vida, la usamos a diario y para casi todo, muchas veces sin pensarlo. Además, pues desde este pasado 1 de febrero hay un cambio importante. Hacienda aprieta un poquito más el foco sobre los Bizum. No es que prohíba usarlos ni muchísimo menos, pero sí quiere saber quién cobra, cuánto y con qué frecuencia. Estos días de febrero, los bancos ya están informando a Hacienda mes a mes de los bizum que reciben sobre todos los autónomos. Antes esa información se enviaba una vez al año. Ahora el control es más frecuente. Y claro, en cuanto se menciona Hacienda, ya nos entra a todos el miedo, el run. Empiezan las dudas, la desconfianza y ese, uy, "cuidado, cuidado", esto hay que declararlo, me puede traer problemas. Bizum se ha convertido en una herramienta de pago cotidiana para millones de personas, pero un cambio reciente ha generado dudas y preocupación. Durante su intervención en el programa 'La Tarde' de COPE, el periodista y experto en economía, José María Camarero, ha explicado las implicaciones del nuevo control que Hacienda ha puesto en marcha desde el pasado 1 de febrero. La principal novedad es que ahora los bancos deben informar a la Agencia Tributaria mes a mes sobre los Bizum que reciben los trabajadores autónomos, un reporte que hasta ahora se realizaba solo una vez al año. Este seguimiento más frecuente busca identificar ingresos no declarados y actividades económicas encubiertas. La noticia ha generado inquietud entre los ciudadanos, como se recogió en 'La Tarde' con Pilar García Muñiz. Algunos lo perciben como “otra medida más de control estatal sobre la libertad individual”, mientras que otros lo ven como una “intervención que supone el gobierno en la vida de los ciudadanos” y en su privacidad. La preocupación general es que se fiscalicen pequeños movimientos de carácter doméstico, como pagarle “los 10 euros a la frutera”. Para los usuarios particulares, Camarero aclara que se pueden seguir enviando y recibiendo Bizum con normalidad para gastos comunes. “No hay que preocuparse, se pueden seguir haciendo los Bizum”, afirma, siempre que no se intente ocultar el motivo real de la transacción. El problema surge cuando se simula un pago personal, como una cena, para encubrir “un pago por un servicio que nos ha dado un profesional”. Por ello, es fundamental que el concepto del Bizum se corresponda con la realidad. El experto también advierte sobre el uso de los conceptos en la aplicación. “Hay que tener mucho cuidado con los conceptos, porque es verdad que puede encender las alarmas de la Agencia Tributaria”, señala. Camarero desaconseja las bromas en este campo, recordando que el Bizum es un método de pago formal como una transferencia. “No es tras limitarnos con bromitas que nos pueden salir caras”, añade. En cuanto a los envíos de dinero recurrentes, como la paga a un hijo que estudia fuera, el periodista explica que, aunque técnicamente es una donación, la Agencia Tributaria no persigue estos casos si se mantienen dentro de la normalidad y los “usos sociales”. El foco de Hacienda se activa cuando se usan estos métodos para “donar dinero encubierto para que se compre una vivienda o para que adquiera un coche”, es decir, para operaciones de gran valor que eluden impuestos. Lo importante es que no haya “un choque en Hacienda entre lo que declaramos y nuestra vida real”. Los autónomos son el colectivo en el que Hacienda ha puesto un foco especial. Según Camarero, la Agencia Tributaria actúa “con la mosca detrás de la oreja” ante la posibilidad de que estos profesionales mezclen sus finanzas personales con las del negocio para no declarar todos sus ingresos. A pesar de que el experto defiende que no son “grandes defraudadores”, sino “trabajadores por cuenta propia que tienen su negocio”, este es el motivo del aumento de la vigilancia. Para evitar problemas, la recomendación principal de José María Camarero es clara: separar las finanzas. “Lo más interesante es diferenciar unos pagos y otros con 2 Bizum distintos, el Bizum particular y el Bizum del negocio”. De esta forma, asegura, no será necesario dar explicaciones a Hacienda sobre si un pago corresponde a un amigo o a un cliente. Este consejo, concluye, es fundamental “para evitar esa perspicacia que siempre tiene Hacienda sobre los trabajadores”.