«Has estado muy blando con ella», me reprocha algún redactor de 'Espejo público' tras nuestro careo con Elisa Mouliaá. ¿Y cómo iba a estar?, me pregunto. Habíamos comentado la noticia de que la Fiscalía se retira de ese caso que jamás debió superar el periodo de instrucción y la actriz llamó al programa porque quería hablar, de modo que le pusieron una alfombra. ¿Qué habíamos comentado? Que bastaba leer la denuncia de Mouliaá cuando se hizo pública para saber que tal cosa sólo podía ser enjuiciada en un país tan loco como para llamar «agresión sexual» al pico de Rubiales. Tras la publicidad, apareció en efecto Elisa Mouliaá en una pantalla. Conectaba desde su casa y ante nosotros teníamos a... Ver Más