La red provincial de perreras, que da servicio tanto de recogida como de custodia y gestión de animales perdidos o abandonados, cerró el ejercicio de 2025 con un dato que invita al optimismo, y es que el 95% de los 632 canes rescatados y atendidos, es decir, 453 del total, tuvieron una segunda oportunidad y fueron adoptados en un nuevo hogar. Además, otros 113 pudieron ser identificados gracias al microchip y volver con sus amos.