Coincidiendo con la celebración del Día Internacional de las Legumbres este 10 de febrero, Mallorca reivindica su patrimonio agrícola a través de variedades autóctonas que poco tienen que ver con las legumbres convencionales que dominan los supermercados. Mientras la mayoría asocia el cultivo de legumbres con judías o habas, la realidad del campo mallorquín cuenta una historia diferente, protagonizada por variedades ancestrales que han sobrevivido siglos de tradición.