El airbag nació de una suma de miedos, accidentes evitados por poco, pruebas fallidas y soluciones improvisadas que, con el tiempo, se convirtieron en una de las tecnologías que más vidas ha salvado en la carretera. Es una historia donde la serendipia y el azar se mezclan con la tozudez de unos pocos ingenieros que se negaron a aceptar que morir contra un volante de acero era el precio inevitable de viajar más rápido. Durante buena parte del siglo XX, conducir era casi un deporte de riesgo: salpicaderos de metal, volantes rígidos y parabrisas que se convertían en cuchillas en cuanto algo iba mal. Los cinturones de seguridad tardaron décadas en imponerse y la idea de añadir 'algo' más que... Ver Más