Vox, asistido por el Partido Popular y viceversa

Con los resultados del domingo en Aragón y los de diciembre en Extremadura, parece ir cumpliéndose la predicción de las victorias consecutivas del Partido Popular, el efecto dominó por el que iría ganando en todas las comunidades autónomas, una tras otra, hasta hacerse con el gobierno en todas, o en la mayoría, como ya lo hiciera de golpe en las generales del 23 de julio de 2023. Y, simultáneamente, también las victorias de Vox, que están en función de las derrotas o al menos los chascos del Partido Popular, como prueban estas dos primeras convocatorias electorales, las dos fallidas: la del domingo en Aragón, anticipada en más de un año debido al bloqueo presupuestario que supuso la ruptura de Vox, y la de diciembre en Extremadura, cuando María Guardiola creyó que podía medirse con Vox, lograr mayoría absoluta y gobernar en solitario. En ambos casos, Vox ha subido: de 7 a 14 escaños en Aragón y de 5 a 11 en Extremadura. Son victorias simultáneas.