La salud de la sanidad pública no se defiende poniéndole palos en las ruedas al sistema, ni piedras en el camino, ni abriendo puertas giratorias que lleven por túneles secretos a la sanidad privada, ni tampoco creando una especie de mesa de negociación ‘deluxe’, sino apostando por quitar grasa y proponer ejercicios para ganar músculo y fibra.