En España la escolarización es obligatoria entre los 6 y 16 años. Entre los cursos 2020-21 y 2023-24, cuando se encontraba dentro de ese rango de edad, un menor faltó de manera reiterada a clase y acumuló un importante absentismo escolar que sus padres no atajaron, pese a que este control forma parte de los deberes legales de asistencia inherentes a la patria potestad. Los padres comparecieron este lunes en el Penal 1 de Ourense y admitieron su responsabilidad. Sin antecedentes penales, se conformaron con una condena de tres meses de prisión, una pena sin efectos en la práctica y que queda suspendida, con la condición de que ninguno de los dos cometa ningún delito durante dos años. Los progenitores aceptan una sentencia que los condena por un delito de abandono de familia, en la modalidad de absentismo escolar.