Dos de los ocho bienes de interés cultural (BIC) incluidos en el ámbito del casco histórico de Ourense —las fuentes termales de As Burgas y el claustro de San Francisco— tienen un estado de conservación «muy deficiente», al igual que el propio casco histórico, declarado también BIC como conjunto. Además, otros doce equipamientos públicos o zonas verdes ubicados en ese mismo perímetro presentan un estado deficiente o malo de conservación.