Con permiso de las que operan en parroquias como Castro e Ladeira en Sabarís o los centros culturales, más centrados en actividades lúdicas, o incluso los movimientos ciudadanos espontáneos contra proyectos concretos como el campo de golf de Baredo o el parking de A Palma en su día, el núcleo urbano de Baiona carece, históricamente, de una asociación vecinal consolidada. La plataforma Salvemos Santa Marta, creada hace siete meses para mostrar el rechazo ciudadano contra el relleno de la ampliación del puerto deportivo, quiere poner fin a ese déficit y «ampliar o espazo de acción», explica su presidente, Rafael Lores. Ahora pasará a llamarse Movemento Veciñal (MoVe) Baiona.