El 3 de noviembre, tras el funeral de Estado a las víctimas de la DANA de Valencia, Carlos Mazón presentó su dimisión como presidente de la Generalitat tras presiones políticas. Dejando vacante su puesto en la Presidencia del Consell, en los cálculos de Génova, a diferencia de otros territorios, no se contempló convocar elecciones en la Comunidad Valenciana. Pese a que las apuestas estaban situadas en la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, y Juanfran Pérez Llorca, el entonces 'número dos' de Mazón en el Consell, finalmente, fue éste quien asumió el cargo en connivencia con Vox. Pero, ¿por qué Alberto Núñez Feijóo no ordenó un adelanto electoral tal y como sí avaló en Extremadura y Aragón? Una encuesta interna del PSPV-PSOE entre septiembre y octubre de 2025, reflejó que el horizonte para el PP valenciano no era positivo. Según recoge elDiario.es, la izquierda valenciana podría haber sumado para dar el cambio en la Generalitat. La encuesta interna se realizó después del aniversario de la DANA y tres meses antes de la dimisión de Mazón, contando así con 1.812 entrevistas. El resultado que dejaba consigo era una caída de grandes dimensiones del PP valenciano y un incremento exponencial de Vox hasta los nueve escaños. Los populares de Mazón habrían obtenido 27 escaños, mientras que Vox valenciano 22, alzándose como tercera fuerza más votada. En paralelo, la suma de los socialistas y Compromís habría dado 50 diputados, repartidos entre 30 los primeros y 20 los segundos, a solo uno de hacer mayoría absoluta. Según este sondeo, yendo por provincias, el PP habría perdido cuatro diputados en Valencia, al igual que en Castellón de la Plana otros cuatro; mientras que, en Alicante, habrían sido cinco. Por consiguiente, donde más habría subido la derecha sería en Valencia. Sumada a esta encuesta de los socialistas valencianos, en diciembre de 2025, Compromís lanzó un sondeo interno en el que apuntó a este escenario de similar calibre: una victoria de las izquierdas valencianas. En esta segunda encuesta, se volvía a confirmar el auge de Vox ante el desgaste del PP por la gestión de la DANA. Sin embargo, y pese a estos datos, el anticipo electoral nunca llegó a la Comunidad Valenciana, nombrándose finalmente como sucesor de Mazón a Pérez Llorca y emplazando a los valencianos a acudir a las urnas según los tiempos estipulados, hasta 2027. Génova avaló los adelantos electorales en Extremadura y Aragón Pese a que los contextos fueron distintos, puesto que el pueblo valenciano clamaba por un cambio ante la gestión sobre la DANA, mientras que en Extremadura y Aragón fue por no alcanzar consenso para sacar adelante los presupuestos autonómicos, en estos dos últimos casos, Génova dio luz verde, aun sabiendo que se podían enfrentar a una caída de escaños de la que saldría beneficiada la extrema derecha. En diciembre, cuando los extremeños fueron a las urnas, el PP de María Guardiola se hizo con 29 escaños, uno más que en 2023, pero vio su principal obstáculo en que Vox paso...