La Xunta de Galicia ha iniciado este lunes los trabajos de reconstrucción de un tramo de la Muralla romana de Lugo que se derrumbó el pasado sábado por la noche. Las intensas lluvias han provocado el desprendimiento a la altura de la Rúa do Moucho, donde ya han comenzado las tareas de desescombro y consolidación para garantizar la seguridad. El delegado territorial, Javier Arias, ha supervisado el inicio de las actuaciones. El arquitecto encargado de la conservación del monumento, Ignacio López de Rego, ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad, explicando que el derrumbe no afecta a la construcción original romana. "Que la gente esté tranquila en ese sentido, porque ningún paramento original se ha caído", ha recalcado. Lo que cedió fue una remodelación ejecutada en los años 20 del siglo pasado para ensanchar el adarve. Según López de Rego, la causa ha sido una situación atmosférica excepcional con lluvias torrenciales. La reforma de los años 20 se hizo con materiales y procedimientos más económicos que no soportaron la presión del agua, provocando que el interior del monumento se comportara "como una piscina". El muro, de unos 40 o 60 centímetros, "se deslizó como si fuera un tobogán", ha añadido el arquitecto. Respecto a la duración de la obra, el arquitecto se ha mostrado cauto y ha evitado dar una fecha concreta, aunque será ejecutada "lo más rápidamente posible". "Hay que ver qué hay dentro, no sé cómo va a estar la escalera", ha argumentado, pero estima que no será una intervención larga. "Será un par de meses, tres meses, por ahí, como mucho", ha concluido, si no surgen imprevistos. Como medida de seguridad, la zona afectada por el derrumbe ha sido perimetrada. Sin embargo, se ha restablecido el paso para peatones por el adarve de la Muralla. De momento, no se permite el tránsito por la Rúa da Moucho para facilitar el trabajo de los operarios. El delegado territorial ha confirmado que se realizará “una inspección completa del trazado de la Muralla” para comprobar si existen otros daños. Arias ha destacado la rapidez de la respuesta de la Consellería de Cultura, subrayando que la Muralla es "un bien de valor histórico, cultural y simbólico incalculable para Lugo".