La escenografía era la de las grandes ocasiones, y los rituales idénticos, pero faltaba algo, seguramente convicción en lo celebrado. El 13 de la calle Génova en Madrid volvió a ser otro lunes poselectoral un hervidero de cámaras y micrófonos para captar al paso a los numerosos dirigentes, incluidos presidentes autonómicos y líderes territoriales, que llegaban a la sede central del Partido Popular (PP) para la reunión de la Junta Directiva Nacional del partido. Como ocurrió el 22 de diciembre pasado, al día siguiente de las elecciones en Extremadura, el vestíbulo principal se llenó de gente para recibir con una estruendosa ovación al ganador de las elecciones, hace dos meses María Guardiola, ahora Jorge Azcón.