«He cometido un error y creo que debo pagar por él», dijo el entonces ministro de Interior, Antonio Asunción, al presentar su dimisión el 30 de abril de 1994. Se había fugado Luis Roldán, ex director de la Guardia Civil, investigado por malversación y cohecho. Se le escapó a los agente encargados de su vigilancia pero el ministro asumió la responsabilidad exigible en un Estado de derecho. A raíz del trágico accidente ferroviario en Adamuz, el presidente del Gobierno Pedro Sánchez proclamó, solemnemente, que asumiría toda la responsabilidad y lanzó como escudo protector al ministro responsable del transporte el cual olvidó que las explicaciones son necesarias en un régimen democrático, pero que las mismas deben estar seguidas de la asunción... Ver Más