No está en tienda, pero ya se puede comprar. La camiseta con la que Bad Bunny reivindicó la cultura latina delante de cientos de millones de espectadores de todo el mundo en el descanso de la Super Bowl apunta a objeto de culto. La pieza fue diseñada en A Coruña, en las instalaciones de Zara en Sabón, como parte de un estilismo del que se encargó, con alto secreto, un grupo de trabajadores de la multinacional.