En cierto modo, el corte del jamón es prácticamente igual de identitario que el alimento en sí. Esencial en bodas y eventos especiales, todos tenemos en mente al cortador de jamón haciendo lo propio con el manjar en horizontal. Sin embargo, parece ser que no es la forma más 'óptima' de aprovechar la pata. Según Javier, del restaurante Yerbagüena (Campillos, Málaga), la manera ideal para aprovechar el jamón es colocándolo verticalmente. El invento está asociado a Diego Muñoz Ropero, quien creó y patentó el jamonero vertical el 2 de agosto de 2002. Con el objetivo de aprovechar mejor el uso de la pata y evitar al máximo posible su merma , esta forma de colocarlo parece ser la solución para el uso casero y restaurantes. «Cuando tiene un jamón abierto en su parte más ancha, especialmente en un sitio como este que cortamos muy poco jamón, la primera capa, pongas lo que le pongas, se acaba resecando u oxidando y hay que tirarla ». El vídeo, publicado por la cuenta gastronómica @decomilona.mlg (Salvi y Miriam) enseña cómo la superficie de contacto con el aire es muy inferior a si hubiera abierto el jamón de la manera convencional por lo que, aunque no se puede evitar que una parte se pierda, acaba siendo menor al corte tradicional . «Además, de esta manera, pones en el plato parte de la maza y de la babilla . Las lonchas que cortas siempre están pegadas al hueso, que es lo que más sabor da a las carnes por su aporte de sales y minerales ». Otro beneficio que señala es que el jamón se vuelve a engrasar, «la parte más pegada a la pezuña (la caña y el jarrete) está llena de fibra y de nervios, lo que hace que esté muy duro. De hecho, es lo que se suele usar comúnmente para las croquetas. Al cortarlo verticalmente, el aceite acaba en esta parte, lo que hace que esté más jugoso y se pueda aprovechar mejor». El jamonero vertical original y mostrado en el vídeo está actualmente a la venta en el mercado y se vende por 235 euros , aunque parece ser que existen algunas réplicas en comercios online como Amazon por un precio reducido. Quizá no sea la forma más vistosa de cortar jamón, pero sí una de las más sensatas según la explicación de JAvier. La pregunta es si el sector está preparado para sacrificar la tradición en favor del aprovechamiento.