Fuente del Ángel impulsa la odontología del futuro en Huesca con su nueva clínica de vanguardia

La ciudad de Huesca asiste a la consolidación de uno de sus referentes en salud bucodental. Tras casi 40 años cuidando la sonrisa de los oscenses, la Clínica Fuente del Ángel ha dado un paso más en su trayectoria con la apertura de unas nuevas y más amplias instalaciones. Este crecimiento responde a la necesidad de seguir ofreciendo un servicio de vanguardia y dar cabida a la creciente demanda de tratamientos especializados. El director y propietario de la clínica, Aitor Murillo, ha explicado que esta expansión era un paso necesario para continuar evolucionando y mantener el alto estándar de calidad que caracteriza al centro. La decisión de abrir una nueva clínica surge, en palabras de Murillo, como resultado de una "mezcla de varias situaciones". La sede original, aunque funcional, se había quedado pequeña para albergar la complejidad de los tratamientos actuales y el despliegue de las distintas especialidades que ofrece el equipo. "Nuestro tipo de tratamientos no requería mucho más espacio, pero necesitábamos mucho más espacio para especialidades como el tema de cirugías; era imprescindible un espacio más amplio como el que ahora tenemos", ha detallado el director. Este proyecto, aunque muy esperado, ha sido un camino largo. "Ha sido un proyecto con muchas ganas, pero largo, tedioso, y que por fin ya estamos aquí", ha confesado Murillo. La nueva clínica se ubica en la avenida Juan XXIII número 15, muy cerca de la ubicación original, manteniendo así su arraigo en la zona. La inauguración oficial está programada para este viernes, día 13, a las 19:00 horas, un evento que marca el inicio de una nueva etapa para Fuente del Ángel. Si bien la salud es la prioridad, Aitor Murillo ha reconocido que las expectativas de los pacientes han evolucionado. Su objetivo es dar respuesta a esas nuevas demandas estéticas y funcionales sin dejar de lado el bienestar. Uno de los motores de esta expansión es la imparable evolución tecnológica en el sector odontológico. Aitor Murillo ha sido contundente al respecto: "Nos atropella la tecnología, no nos da tiempo". Esta realidad obliga a los profesionales a una actualización constante para poder ofrecer los tratamientos más avanzados y precisos. En la nueva Clínica Fuente del Ángel, la apuesta por la innovación es total, con la implementación de protocolos completamente digitalizados. "Ahora es todo odontología digital", ha afirmado Murillo. Esta digitalización se traduce en herramientas que transforman por completo la experiencia del paciente. Entre ellas destacan el diseño de la sonrisa, que permite al paciente ver el resultado final antes de empezar, o la previsualización de tratamientos. La tecnología más disruptiva es, quizás, la cirugía guiada, un procedimiento que Murillo ha descrito con detalle: "Nosotros a un paciente que viene para una cirugía de implantes, por ejemplo, ya previsualizamos la posición del implante y trabajamos con unas férulas para que quede en la posición correcta antes de que incluso se haga la cirugía". Este avance supone un salto cualitativo en precisión y seguridad para el paciente. La nueva infraestructura está diseñada para albergar un enfoque de atención multidisciplinar. La clínica cuenta con especialistas en todas las ramas de la odontología, lo que permite trazar un plan de tratamiento integral y personalizado para cada paciente desde el primer momento. Tras una reevaluación inicial en un gabinete específico, el paciente es derivado al profesional más adecuado para su caso. El punto fuerte del centro es la cirugía reconstructiva, para la cual se ha habilitado un quirófano propio con sala de despertar, garantizando la máxima seguridad y confort. Además, las instalaciones disponen de un gabinete exclusivo para la endodoncia microscópica, una técnica de alta precisión, así como con ortodoncista y periodoncista propios. Esta concentración de talento y tecnología en un mismo espacio consolida a la Clínica Fuente del Ángel como un centro de referencia en Huesca. Los pacientes podrán seguir acudiendo a ambas clínicas, y el propio centro se encargará de dirigirles a la sede correspondiente en función del tratamiento que necesiten, asegurando una gestión fluida y eficiente.