El cantante Antonio Orozco ha protagonizado un divertido momento en su última aparición televisiva al desvelar una de sus pasiones más desconocidas. Lejos de los escenarios, el artista ha confesado que una de las cosas que más le gustan en el mundo es parar en las gasolineras de Albacete, un acto que considera muy español. Durante la entrevista, Orozco ha explicado su fascinación por los productos que se pueden encontrar en estas paradas. En concreto, ha destacado la venta de navajas de todo tipo, como las "de tres muelles, de siete o de quince". El propio cantante ha recordado con cariño que tiene una navaja de siete muelles con su nombre que le regalaron unos amigos de Albacete hace años. Pero las navajas no son su única debilidad. El artista también ha confesado su amor por uno de los dulces más icónicos de la región: los Miguelitos. Con humor, Orozco ha lanzado una advertencia sobre ellos: "Los miguelitos tienes que tener mucho cuidado, porque si te comes uno, te vas a comer la caja". Según el cantante, existe "mucha gente enganchada a los miguelitos", describiendo el ciclo de comer uno tras otro. "Dices, 'uno más', y vas a estar así todo el rato", ha comentado entre risas, aludiendo a ese sentimiento de culpa que aparece justo antes de coger el siguiente dulce. Para quienes no los conozcan, el artista también ha ofrecido una breve descripción de estos pasteles, definiéndolos como unos milhojas que llevan natita por dentro. Una delicia que, según sus palabras, puede hacer que acabes con la camisa manchada de azúcar.