De leyenda a fisio: la saga Sarratea sigue latiendo en el Cacereño

“He mamado el vestuario”. Lo dice Íñigo Sarratea Bermejo (Cáceres, 24 de agosto de 1988) mientras observa la mirada cómplice de su padre, Juan Bautista Sarratea Eugui (Oria, Gipuzkoa, 25 de diciembre de 1960), éste una leyenda absoluta del Cacereño, en el que militó durante once años entre los 70 y los 80. Lógica la observación inicial del primero, fisioterapeuta actual del decano extremeño, al que se ha unido su propio progenitor, enfermero deportivo, en una entidad en la que ambos disfrutan y comparten labores y de la que, ya de paso, esperan la mejor noticia al final de temporada: la permanencia en Primera Federación, para la que son optimistas.