Patricia Fierro, médica: «Un ambientador puede contener más de 100 sustancias químicas, y muchas son potencialmente cancerígenas»

Los ambientadores están muy presentes en nuestra vida. Solemos colocarlos en nuestro coche o domicilio, además de verlos en multitud de establecimientos públicos. Su misión es crear un ambiente agradable con su aroma al mismo tiempo que contribuyen a la decoración, ya que algunos son muy estéticos. Una vez instalados, el buen olor nos lleva a pensar que el aire está limpio y nos sentimos cómodos. Sin embargo, esta es una creencia errónea: «El aire no está limpio por oler bien» , afirma la médica Patricia Fierro . «El aire limpio es el aire en movimiento, en espacios ventilados y el aire filtrado», aclara. De hecho, aconseja tirarlos a la basura porque, lejos de ayudarnos, los ambientadores resultan perjudiciales para nuestra salud porque contienen compuestos que «nos hacen enfermar ». La experta explica que «un ambientador puede contener más de 100 sustancias químicas, muchas actúan como disruptores hormonales, irritantes y son potencialmente cancerígenas». En concreto, los especialistas advierten que muchas velas aromáticas, aerosoles perfumados y difusores sintéticos liberan ftalatos y compuestos orgánicos volátiles (COV) que pueden entrar en el organismo por inhalación o contacto cutáneo, generando diversos síntomas. Por su parte, entre los COV más comunes preocupan especialmente el benceno y el formaldehído generan especial preocupación porque «se han relacionado con el cáncer en seres humanos», según un estudio de la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard. También se detectan tolueno , etileno , limoneno y 1,4-diclorobenceno , este último vinculado a una reducción de la función pulmonar y alteraciones en órganos en desarrollo. Ante este escenario, Patricia Fierro insiste en la importancia de evitar los ambientadores en la medida de lo posible. Por ejemplo, ella, inspirada por el cardiólogo José Abellán , que publicó un vídeo tirando un enjuague bucal antibacteriano por el retrete por sus efectos nocivos , ha decidido desechar todos los ambientadores que ha visto en su gimnasio. Así, invita a todos sus seguidores a hacer lo mismo: «Si tienes ambientadores en tu casa, coche o trabajo… de verdad, ¡tíralos! ». En su lugar, aconseja optar por «alternativas como difusores , aceites esenciales y velas de cera de abeja o soja ». Para lograr un aire realmente limpio en espacios cerrados, es importante eliminar, o al menos reducir al mínimo, la presencia de productos químicos innecesarios. En esta línea, evitar el uso de ambientadores es una medida esencial. También es clave mantener una rutina de limpieza adecuada. Usar productos no tóxicos y limitar los químicos no solo favorece la salud, sino que además es la forma más eficaz de prevenir y eliminar los malos olores sin recurrir a fragancias artificiales. A esto se suma la importancia de renovar el aire de las estancias. Ventilar un par de veces al día suele ser suficiente, aunque pueden emplearse otras soluciones según las características del edificio o el clima: sistemas de ventilación mecánica, desinfección aeróbica o incluso el uso de plantas, que contribuyen a mejorar la calidad del aire.