Cinco bebés han sido hospitalizados en España después de presentar vómitos y síntomas digestivos tras haber consumido leche de fórmula que podría estar contaminada con cereulida. Los pequeños fueron internados el pasado diciembre y ya han sido dados de alta. Ahora las autoridades sanitarias están investigando si estos ingresos tienen algún tipo de relación con la ingesta de este producto, algo «muy difícil de demostrar» en palabras del director general de Salud Pública del Ministerio de Sanidad, Pedro Gullón. Los casos por el momento se mantienen bajo sospecha, al no haberse podido confirmar por laboratorio. Debido a ello, ha expresado el representante sanitario, «no es de extrañar» que en los sucesivos días se vayan conociendo más casos. La cereulida que se encuentra en varios lotes de esta leche de fórmula es una toxina producida por la bacteria 'Bacillus cereus'. Entre los síntomas asociados a su ingesta se encuentran náuseas, vómitos y diarrea. De los cinco lactantes que han tenido que ser hospitalizados en España, uno de ellos llegó a estar en la UCI. «Pero tenía características que no parecían tan sintomatológicamente relacionadas con la presencia de la toxina», explicaba el representante de Sanidad en declaraciones recogidas por Europa Press. Pedro Gullón ha insistido asimismo en que los casos que suelen derivarse de la ingesta de esta toxina suelen presentar más bien pequeñas diarreas, «y así fueron todos los casos». «No tenemos la claridad de poder establecer una causalidad segura de que esos casos, que son sospechosos de haberse intoxicado con 'Bacillus cereus', son completamente por ello o forman parte de otros casos de diarreas comunes que ocurren en los lactantes», ha añadido. El pasado miércoles, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) emitió una alerta por la presencia de esta toxina en fórmulas infantiles procedentes de Francia. En este caso afectaba a los productos 'Babybio Caprea 1' y 'Babybio Optima 1'. Este nuevo aviso extendía así al emitido en relación a lotes de Almirón y Blédina, de Danone, que en un inicio se dio a finales de enero y decidió aumentarse la pasada semana. «Siguiendo las directrices recientemente actualizadas de las autoridades regulatorias, hemos decidido retirar de forma preventiva algunos lotes de Almirón», expresaba la compañía en un comunicado. «Esta decisión responde a nuestra responsabilidad de adaptarnos a los cambios normativos y garantizar la tranquilidad de las familias», reivindicaba, tras reiterar que las fórmulas infantiles de su marca «cumplen con los más altos estándares de calidad y seguridad». Asimismo, tal como informa AFP, en Reino Unido su agencia de seguridad alimentaria ha decidido retirar algunos lotes de las marcas Aptamil y Cow&Gate «porque la toxina cereulida podría estar presente». En este caso también amplía una retirada emitida el 23 de enero. Todos estos casos han llevado a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (Efsa) a actualizar sus recomendaciones acerca del umbral que se tolera de cereulida en estas fórmulas. Así, ha establecido que puede ingerirse como máximo de 0,14 microgramos por cada kilo de peso corporal en 24 horas. También que supone un riesgo la ingesta de 0,054 microgramos por litro en el caso de preparados para lactantes y de 0,1 microgramos por litro para los de continuación. «Podrían superarse los niveles seguros», indicaba en un informe emitido la pasada semana. Desde el pasado diciembre las marcas Nestlé, Danone y Lactalis, entre otras, han decidido retirar algún lote de leche infantil en más de 60 países a lo largo del mundo, de ellos, varios en Latinoamérica. En Europa, además de España, se han dado casos de bebés con diarreas o vómitos tras haber tomado estos productos en Francia, Dinamarca, Bélgica o Reino Unido. El último de ellos es el que más afectados ha reportado: 36. De estos, 24 han sido en Inglaterra, siete en Escocia, tres en Gales, uno en Irlanda del Norte y otro en territorios autónomos dependientes de la Corona británica, informa Europa Press. En Francia, las autoridades han reportado hasta ahora 11 hospitalizaciones, todos ellos ya dados de alta. De ellos, en cinco se confirmó el consumo de este tipo de productos. Además, en el país vecino, más de una veintena de familias ha denunciado tanto al Estado como a varias compañías por el caso de las leches contaminadas. Finalmente, Bélgica ha informado de cinco niños que han dado positivo en las pruebas clínicas, mientras que Dinamarca ha notificado casos de menores con diarrea tras el consumo de los productos retirados, pero no ha confirmado vinculación al respecto, pese a ello.