Una pala retroexcavadora ha derribado este martes la casa ubicada en el número 13 de la calle Mayor del barrio de Santa María. Llevaba años abandonada, se encontraba en ruinas y se había convertido en un foco de insalubridad para el barrio y en un peligro potencial para los vecinos. La vivienda ha sido cedida de forma gratuita al Ayuntamiento por sus propietarios y los técnicos de Urbanismo han ordenado la demolición por su mal estado y también para prevenir ocupaciones ilegales, ha dicho la concejala del ramo, María Hernández. El derribo de esta casa se suma a las declaraciones de ruina técnica y posteriores órdenes de demolición emitidas en los últimos días por el consistorio para otras tres viviendas ubicadas en las calles Cruz de Sola, Carril de Caldereros y Abellada. En los dos últimos casos la declaración de ruina ha partido de la Unidad de Control del Padrón a partir de denuncias vecinales, ya que las viviendas habían sido ocupadas o utilizadas como refugio nocturno por personas sin hogar pese al evidente riesgo de derrumbe.