Plaza Cataluña, un trocito catalán en pleno centro de Buenos Aires

Se encuentra emplazada en uno de los sitios más emblemáticos de la ciudad de Buenos Aires . Y, sin embargo, son muy pocos los transeúntes de la capital argentina que se detienen a indagar sobre su historia. La Plaza Cataluña alberga en su interior una serie de tesoros que la conectan de manera directa con las tierras de Antoni Gaudí. Aunque, curiosamente, en la metrópolis rioplatense se ubica al lado de la Embajada de Francia. En pleno barrio de Retiro, uno de los más turísticos de Buenos Aires, está la Plaza Cataluña. Específicamente, se encuentra en la intersección de las calles Cerrito y Arroyo, una de las zonas más elegantes de toda la ciudad. Muchos de los detalles de este homenaje a la región ibérica tienen una estricta relación con diferentes emblemas del lugar que dio origen a su nombre. Para comenzar, un rasgo de esta plaza argentina está inspirado en un icono barcelonés. Se trata de la Fuente Catalana, que busca imitar a la fuente de Canaletes, ubicada en la Ciudad Condal. Pero, además, su interior alberga una imponente estatua de estilo expresionista realizada por el arquitecto Jorge Leveroni. La obra consiste en un monumento a Lluís Companys i Jover, quien fuera presidente de la Generalitat de Cataluña fusilado por el franquismo en 1940. Pero no es la estatua el único objeto que conecta Argentina con la historia catalana. También existe en la plaza de Buenos Aires una placa que funciona como un puente que vincula Cataluña con los simbolismos propios de las tierras del Río de la Plata. Se trata de un homenaje a tres catalanes que tuvieron un rol más que esencial en la construcción nacional del país del tango. En primer lugar, en este espacio figuran los nombres de Domingo Matheu y Juan Larrea. Estas dos personas fueron imprescindibles para la historia argentina, dado que formaban parte de la Primera Junta de Gobierno de las Provincias Unidas del Río de la Plata . En el caso de Matheu, se trataba de un comerciante cuyo apoyo fue central desde el punto de vista militar. Larrea, en cambio, constituyó una pieza clave en la conformación de la primera escuadra naval argentina. Ambos fueron conocidos en tierras rioplantenses como «los catalanes de la Junta». Pero la placa que recuerda la importancia del aporte catalán a la historia argentina también hace referencia a una tercera persona. Allí figura el nombre de Blas Parera. Se trata de Blas Parera i Moret . Este músico fue el encargado de la composición del Himno Nacional Argentino. Pese a ser –junto a Vicente López y Planes- el creador de la pieza musical que hasta el día de hoy identifica a la bandera albiceleste, Parera murió en Mataró sumido en la pobreza. Un recorrido por la Plaza Cataluña de Buenos Aires no solo tiene sentido por la importancia histórica de este lugar. También es recomendable acercarse hasta allí con tiempo dado el emplazamiento estratégico de este sitio en la capital argentina. Sucede que esta zona de la ciudad tiene a su alrededor imponentes edificios cuyas fachadas representan un valioso tesoro para la vista. Algunos de los lujosos edificios que lindan la plaza catalana son el Palacio Atucha, el Palacio Pereda (actualmente, sede la Embajada del Brasil en Argentina), el Ortiz Basuado (que es la Embajada de Francia), y el Palacio Álzaga Unzué, donde se encuentra emplazado el hotel Four Seasons. Todas estas razones hacen de esta zona un punto imperdible para los catalanes que viajan a Buenos Aires. La magia reside en que no solamente se encuentra allí un trocito de Cataluña, sino que además se trata de un paseo único por una de las zonas más majestuosas de la metrópolis estrella del Río de La Plata.