Albacete ha vivido una noche de emergencia debido a la saturación de su principal colector, el canal de María Cristina, que se ha visto desbordado por la ingente cantidad de agua procedente de la Sierra de Alcaraz. Las lluvias, que han llegado a registrar 600 litros por metro cuadrado en algunos puntos de la sierra, han provocado inundaciones en varias calles de la ciudad como Gabriel Ciscar, Juan de Toledo y Alicante, anegando bajos y garajes. El alcalde de la ciudad, Manuel Serrano, ha denunciado públicamente la falta de respuesta por parte de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), a la que se le había solicitado ayuda. "Respecto de la respuesta de la confederación, no ha cambiado absolutamente nada, tenemos el silencio por respuesta", ha declarado Serrano más de doce horas después del inicio de la crisis. El regidor ha calificado la actitud de la CHJ como una "temeridad y una indignidad", y ha recordado que el Ayuntamiento llevaba "tres días de advertencias por carta" para que se tomaran medidas que pudieran aliviar los canales. "No hemos tenido absolutamente más que impedimentos y palos en la rueda", ha lamentado Serrano, criticando que no se actuara a tiempo para evitar el colapso de la red. Ante la inacción, el propio Ayuntamiento de Albacete ha tenido que intervenir de urgencia, incluso fuera de su término municipal. Serrano ha explicado que se ha actuado en el cauce del río Don Juan, en colaboración con el alcalde de La Herrera, para "derivar agua hacia la gravera" y así reducir el caudal. Además, ha informado de que se están realizando trabajos en la balsa de laminación del canal de la Lobera para mitigar la llegada de agua a la ciudad. El objetivo de estas actuaciones es "bajar la lámina" de agua para evitar que se sigan inundando los colectores de Albacete y "para si vuelve a llover en la ciudad, puedan desaguar". Serrano ha criticado duramente que estas acciones se estén llevando a cabo sin la autorización de la CHJ: "Me parece una indecencia que no actúe quien es el titular de los cauces, ni siquiera sin que nos autorice al ayuntamiento a hacerlo". El alcalde ha alertado de la gravedad de la situación, que pone en riesgo la seguridad de los ciudadanos. "Estamos hablando de poner en peligro vidas humanas, casas, bajos comerciales, sótanos, garajes", ha sentenciado. Serrano ha explicado que, con los colectores colapsados por el agua de la sierra, el sistema de saneamiento no puede drenar el agua de la propia ciudad, describiéndolo como si se "llenara una piscina de abajo hacia arriba". "Me genera impotencia el haberlo advertido durante 3 días seguidos y que haya pasado lo que dijimos que iba a pasar", ha concluido.