La hostelería de Alicante clama contra la 'paradoja del turista': el centro lleno y los barrios vacíos

La temporada baja está siendo "bastante mal" para los hosteleros alicantinos, según ha afirmado la presidenta de la patronal APEHA, Maria del Mar Varela. El mal tiempo ha agravado la situación en meses tradicionalmente flojos como enero y febrero. En este contexto, el sector espera que San Valentín, al caer en fin de semana, sirva como "un empujón para estos meses flojos", aunque Varela señala que, si bien hay locales llenos, todavía hay sitios disponibles. El principal problema que ha detectado el sector es la extrema concentración de los turistas. "Hay muchísima gente, el problema está en que toda esa gente se concentra en el centro de la ciudad", ha explicado Varela. Esta dinámica deja al margen a los establecimientos de los barrios, que no se benefician de la llegada de visitantes, especialmente de los cruceristas. Para intentar revertir esta situación, APEHA ya ha mantenido conversaciones con la asociación de cruceros. El objetivo es "llevar a la gente a los barrios" con propuestas como menús específicos para cruceristas, buscando así que "consuman también en los barrios". Otro de los fenómenos que preocupan a la hostelería es la contención en el gasto por parte de los clientes. "Sí que es verdad que se nota que el consumo es menor", ha confirmado la presidenta de APEHA. Esta tendencia se acusa sobre todo en verano, con un perfil de turista que, al alojarse en apartamentos, opta por comer o cenar en ellos, lo que beneficia más a los supermercados. Con la vista puesta en el futuro, el sector confía en la llegada de la Semana Santa, que este año se adelanta. Además, se apoyan en iniciativas para dinamizar el consumo como las jornadas gastronómicas de Cuaresma, que se presentan este lunes y que buscan "rescatar esos platos de nuestras abuelas que están en desuso".