Conciliar la maternidad y el trabajo sigue siendo uno de los grandes retos de la sociedad española. Según la Encuesta de Población Activa, más del 90 % de las más de 500.000 personas que trabajan a tiempo parcial por motivos de cuidado familiar son mujeres. Esta realidad, que obliga a muchas a renunciar a oportunidades laborales, ha sido analizada por Amaya Azcona, directora de la Fundación REDMADRE. Para Azcona, las dificultades para ser madre van más allá de la conciliación. Identifica un problema cultural donde "está mal visto que la mujer tenga hijos", pero también causas económicas, la inestabilidad en las parejas, la carestía de la vivienda o la falta de guarderías. "Nadie se pone en serio a trabajar sobre esto", lamenta. Una de las propuestas es facilitar el acceso a la educación infantil temprana, ya que "hay mujeres que no tienen trabajo, y no pueden acceder a él, porque no tienen derecho a la guardería". La situación es especialmente grave para los 800.000 hogares encabezados por una madre sola, que enfrentan un riesgo de pobreza de más del 50 %, el doble que la media nacional. La directora de REDMADRE alerta sobre las consecuencias de la baja natalidad. España se encuentra en 1,1 hijos por mujer, muy por debajo de la tasa de reemplazo de 2,1, lo que nos dirige a un "colapso poblacional en occidente". Este fenómeno provoca familias más cortas, con falta de relaciones afectivas y apoyo, generando "personas muy solas". A nivel económico, el sistema se resiente. Azcona señala que hoy "se necesitan dos sueldos para salir adelante", por lo que la decisión de una mujer de reducir su jornada laboral para cuidar de los hijos tiene un impacto directo en la economía familiar, una dificultad que se multiplica en el caso de las familias monoparentales. Frente a un contexto que presenta la maternidad como "una carga", Azcona reivindica un cambio de mentalidad. "Se ha perdido la esperanza y nos llevan metiendo mucho miedo de que tener un hijo en este momento es un problema", afirma. Por ello, insiste en que "hay que dar esperanza, hay que quitarle el miedo a la mujer". Desde REDMADRE defienden que "el hijo es un bien para ella, también para la sociedad, y siempre va a mejorar la mujer con un hijo". El objetivo final es que, con la ayuda necesaria, las mujeres y las familias puedan tener los hijos que deseen sin que ello suponga una renuncia personal o profesional.