Los monjes no “desconectan” el cerebro cuando meditan. En realidad, activan dinámicas neuronales más ricas que en reposo que acerca al cerebro a su punto óptimo de funcionamiento
El análisis de la actividad cerebral de meditadores expertos muestra que la meditación no induce un estado pasivo, sino una reorganización compleja de las redes neuronales asociadas a la atención, el aprendizaje y el bienestar.