Isma Ruiz, el motor del Córdoba que ya tiene un campo con su nombre: "ha habido bastantes rivales que me han dicho:'joé, ¿no vas a parar de correr?'"

El mapa de calor de Isma Ruiz al final de cada partido es una mancha roja incandescente. El centrocampista del Córdoba Club de Fútbol es el motor inagotable del equipo, un dorsal 8 que parece multiplicarse en el campo y que resulta fundamental en el esquema de Iván Ania para aspirar a grandes metas esta temporada. Con solo 24 años y en su tercera temporada, se siente "como un veterano". Su rol en el vestuario, que califica de "muy sanote", es el de "enchufar a toda la gente, tener a toda la gente motivada". Se define a sí mismo como "un tío campechano", cualidad que, asegura, transmite a la afición y a sus compañeros: "soy transparente y eso le transmito siempre a la grada". Esa sinceridad acompaña a una trayectoria que incluye haber sido internacional con España en las categorías sub-18, sub-19 y sub-20, un momento que califica de "fantástico" y que le hizo creerse que "iba a ser futbolista". Isma Ruiz tiene clara la razón por la que el Córdoba puede aspirar al ascenso esta temporada: la fe del vestuario. "El Córdoba puede subir, sobre todo, por la creencia que hay entre jugadores y fuera del campo", explica el futbolista. Una convicción que resume en una frase contundente: "Si se cree, se puede". No obstante, mantiene los pies en el suelo y se alinea con el discurso del club: "lo primero es conseguir, cuanto antes, los 50 puntos y meternos ahí arriba y soñar en grandes cosas". El equipo, según Ruiz, ha mejorado respecto a la campaña anterior. "Tenemos más calidad, jugamos mucho más el balón, nos hemos acostumbrado a la categoría y sabemos competir en cada partido", afirma. Además, destaca la aportación de nuevos compañeros que dan "mucha verticalidad y mucha fuerza arriba". Su carrera ha sido particular, pasando de jugar en Primera División y Europa League a bajar a Primera RFEF para volver a subir con el Córdoba. "Dar un paso atrás en categoría no quiere decir que futbolísticamente dé un paso atrás", reflexiona. Un orgullo que se suma al que siente por su pueblo, Gojar (Granada), que va a ponerle su nombre al nuevo campo de fútbol: "es un orgullo para mí". Con contrato hasta 2028, su futuro inmediato está ligado al club blanquiverde y su ambición es máxima. "Ojalá algún día" juegue en Primera, un anhelo que tiene claro con qué equipo quiere cumplir: "Sería un sueño jugar en primera con el Córdoba".