Con sólo el 17,9% de bodas por la Iglesia, los obispos lanzan un videojuego para promocionar el matrimonio católico

El matrimonio es el sacramento que más se ha resentido en el proceso de secularización que vive la Iglesia católica española en las últimas décadas. Si en 2007, 113.887 de las 204.772 bodas que se celebraron en España (el 55,27%) fueron por la Iglesia, en 2024 el porcentaje se había derrumbado hasta el 17,94%, con solo 31.462 enlaces católicos frente a los 175.364 totales. En poco menos de veinte años, los españoles no solo se casan menos, sino que quienes lo hacen ya apenas pasan por la vicaría. Conscientes de este hundimiento –que alcanzó su cota más baja en 2020, en plena pandemia, cuando solo el 13,98% de los enlaces fueron por la Iglesia–, la Conferencia Episcopal lleva varios años aprovechando la festividad de San Valentín para promocionar el matrimonio católico. Y si en pasadas ediciones se aventuraron en el terreno de los programas televisivos de citas, con 'Forever dates', o de las aplicaciones para ligar, con 'Forever match', en 2026 se han adentrado en el mundo de los videojuegos con el título 'Level up! El juego de dos' y el claim «El amor, la aventura más épica». Se trata de una aventura gráfica centrada en el crecimiento de la relación de una pareja, en la que no faltan situaciones de la vida real, «como problemas laborales, una despedida de soltero en un resort, la relación con una exnovia o la inteligencia artificial», según han explicado este martes durante la presentación de la iniciativa en la sede de la Conferencia Episcopal Española. Así, esta nueva edición de la campaña Matrimonio es +, con la que las diócesis celebran del 14 al 21 de febrero la Semana del Matrimonio, arranca con una propuesta inédita en el ámbito eclesial español: el primer videojuego católico desarrollado en España, cuyo protagonista no es otro que el amor conyugal. El eje de la campaña es un videojuego profesional –ya disponible para jugar en la web matrimonioesmas.org/juego– que propone al usuario un recorrido narrativo en el que, a través de distintas decisiones, se valida la preparación para un amor definitivo. La lógica del juego –elegir, equivocarse, aprender, avanzar– sirve como metáfora del compromiso matrimonial. «Plantearlo como juego entra en diálogo con la sociedad gamificada en la que vivimos y, al mismo tiempo, hace posible reflexionar sobre los elementos profundos e imprescindibles de la entrega del amor humano», explican desde el Episcopado. Como en la edición anterior, la Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida, promotora de la iniciativa, ha contado con la Facultad de Comunicación de la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA). Alumnos de Publicidad trabajaron por equipos en propuestas reales para la campaña y un jurado eligió finalmente la presentada por Lía Jurado, Eva Gangoso, Dana Sierra y Carolina González, con la coordinación académica de la profesora Carmen María Alonso. «El matrimonio no es un juego, sino una aventura, y hay que ir superando juntos los desafíos que se presentan», explicó Jurado en nombre del equipo. «Hemos querido retar a los jóvenes, sin imponer, desafiarlos a que se atrevan a jugar», añadió. La creatividad universitaria se tradujo después en un producto profesional. Del diseño del videojuego se ha hecho cargo Federico Peinado, diseñador en Narratech Laboratories, con ejecución técnica de Artax Games para la Conferencia Episcopal. Para Peinado, el proyecto fue un 'perfect match'. «Vengo de la pastoral matrimonial de mi parroquia y unir ese ámbito con mi trabajo ha sido algo muy natural», reconoció. El resultado es un videojuego que propone «decisiones virtuosas» y plantea, de forma accesible, cuestiones como «la entrega, la fidelidad, el diálogo o la apertura a la vida».