Las lluvias ahogan el campo de Toledo: cultivos en riesgo y ganaderos atrapados sin poder alimentar a sus animales

Las fuertes lluvias y los desembalses de los últimos días están causando graves inundaciones y encharcamientos en la provincia de Toledo, afectando gravemente al campo. Según ha alertado la presidenta de Asaja Toledo, Blanca Corroto, la situación es preocupante tanto para la agricultura como para la ganadería, con numerosas parcelas anegadas por el agua. Los desembalses de pantanos como el de Cazalegas, Torcón y Rosarito han agravado el problema. En el sector agrícola, los problemas se centran en el retraso de la recolección de la aceituna, ya que el temporal ha provocado la caída de parte del fruto por el viento. Las comarcas más afectadas son las de Mora y los Montes de Toledo. Además, existe una gran incertidumbre con las siembras de cereal, ya que muchas parcelas ya sembradas corren el riesgo de que se pudra la raíz, lo que daría "al traste con la cosecha". La situación es especialmente crítica para los ganaderos de la zona de Talavera, donde el desbordamiento de arroyos como el del río Jévalo y el mal estado de los caminos han dejado aisladas varias explotaciones. "Hay ganaderos que no pueden acceder a sus fincas a echar de comer al ganado", ha explicado Corroto, quien ha visitado la zona afectada y ha calificado la situación como un auténtico drama. "Al final esto está siendo un drama", ha sentenciado. A pesar de los perjuicios, desde Asaja señalan que no todo es negativo. En aquellas parcelas que no se encuentran en zonas de ribera o que cuentan con un buen drenaje, esta agua "puede ser muy positiva". La humedad que aportan las lluvias beneficiará especialmente a los cultivos leñosos. De forma paralela, el campo toledano afronta el problema de la sobrepoblación de conejos, que ha llevado a declarar la emergencia cinegética en 364 municipios de Castilla-La Mancha, casi un 40% del total. Desde Asaja critican la medida por ser insuficiente, ya que el número de localidades afectadas ha aumentado desde las 240 del año pasado. "Esta medida, por sí sola, no está funcionando y la dejadez de la administración está permitiendo que el problema se vaya extendiendo", denuncian. La organización agraria valora positivamente algunas de las nuevas medidas autorizadas, como la ampliación del período de caza con escopeta a casi todo el año. Sin embargo, lamentan que no se haya permitido durante los 365 días, como proponían. Tampoco se ha tenido en cuenta la posibilidad de que los agricultores con licencia puedan instalar cajas trampa en sus parcelas para capturar conejos. Por su parte, la Consejería de Desarrollo Sostenible ha informado de que estudia otras soluciones. Entre ellas se baraja la contratación de uroneros profesionales para zonas específicas, la concesión de ayudas para cerramientos perimetrales y la autorización para eliminar majanos y madrigueras en las fincas.