Las inclemencias meteorológicas registradas en los últimos días han dejado un balance de 16 carreteras cortadas al tráfico en la provincia de Córdoba a primera hora de este martes. Según la información proporcionada por la Diputación de Córdoba y la Junta de Andalucía, las intensas lluvias y el viento han provocado desbordamientos de ríos y arroyos, así como desprendimientos y hundimientos en la calzada, afectando tanto a la red provincial como a la autonómica. La Diputación de Córdoba ha informado del cierre de diez de sus vías. En la zona de Pozoblanco, la CO-7409 de Villaralto a Dos Torres permanece cortada por el desbordamiento del río Guadarramilla. En Fuente Palmera, el desbordamiento del Guadalquivir mantiene el corte de la CO-3313, mientras que en La Rambla, la CO-4207 (Montilla a Montalbán) está intransitable por el desborde de varios arroyos y el río Salado. Los problemas se extienden a la capital, con la CO-3406 (de N-432 a Obejo) cortada por un deslizamiento. En Montoro, el desbordamiento del arroyo de Los Verdiales afecta a la CO-3201. La CO-5211, en la zona de Lucena, también está cerrada por la crecida del río Cabra, y en Rute, la CO-6213 y la CO-8215 presentan cortes por desbordamientos y deslizamientos de taludes. Finalmente, la red provincial sufre dos cortes por hundimiento de la explanación: uno en la CO-6204 en la zona de Baena y otro en la CO-8203 en Priego de Córdoba. Por su parte, la Junta de Andalucía ha confirmado el cierre de seis carreteras de la red autonómica. En la comarca de Priego de Córdoba, la A-333 está cortada entre Iznájar y Priego por desprendimientos, y la A-4154 por un deslizamiento bajo la calzada y caída de árboles. El deslizamiento de un talud también ha obligado a cortar la A-3131 en Lucena (tramo Jauja-Badolatosa) y la EF-A-331 en Rute. Completan la lista de vías autonómicas afectadas la A-3125 en Baena por inundación y la A-3150 en Palma del Río. Además de los cortes totales, las autoridades han indicado que numerosas carreteras y caminos de la provincia presentan balsas de agua, barro y acarreos, así como deslizamientos locales y caída de ramas. Equipos de conservación de carreteras ya trabajan en la zona para habilitar el paso controlado y restablecer la normalidad.