El guardameta de Osasuna Promesas, Rafael Fernández, atraviesa una temporada que califica como "intensa" en la que, pese a las dificultades del equipo, está "cogiendo minutos y sensaciones de competición". En una reflexión sobre sus inicios, el portero ha confesado con sinceridad el sorprendente motivo por el que eligió su puesto: "Empecé porque era un poco vago", admite. Según relata, de pequeño vio en la portería una oportunidad para "no correr tanto". Sin embargo, lo que comenzó como una solución cómoda se transformó en una pasión. "Con el paso del tiempo me ha ido gustando mucho", explica Fernández, quien ahora describe su posición como "un tanto peculiar" y asegura que cada vez le "gusta mucho más". Esta temporada con el filial está siendo un aprendizaje constante, un "golpe de realidad" similar al que vivió el año pasado en Segunda RFEF. Fernández explica que en las categorías inferiores del club estaba "más acostumbrado a sacar los resultados", pero ahora ha descubierto "lo que es el fútbol de verdad". Es una experiencia que, asegura, "nos prepara para poder llegar a ese fútbol profesional que tanto buscamos". A la hora de definirse, Rafael Fernández se describe como un "portero bastante tranquilo" que busca transmitir esa calma al equipo. "Soy un portero que le gusta estar constantemente comunicado con la línea defensiva", afirma. Además, se considera "un portero valiente", al que le gusta jugar alto, salir al espacio y tiene buen juego con los pies. Contrario a su idea inicial, la portería exige una concentración y un desgaste enormes. "Pensé que iba a correr menos, pero vaya, te fatigas mucho más, no solo físicamente, mentalmente", admite. Fernández subraya la presión del puesto, donde cada acción "tiene que ser prácticamente perfecta", un aspecto que trabaja con los entrenadores y el psicólogo del club. En el plano deportivo, el reciente empate contra el Cacereño (2-2) "sabe a poco", especialmente tras remontar y tener el partido controlado. El penalti en contra y la larga pausa del VAR "hizo bastante daño mentalmente", reconoce. Pese a ello, insiste en valorar el punto, aunque son conscientes de que están "obligados a a sacar los puntos de 3" en las finales que restan. La mirada ya está puesta en el próximo rival, Unionistas de Salamanca, en un partido clave que se disputará en Tajonar. "Los partidos de casa son para nosotros más que finales", declara Fernández. Una victoria no solo impulsaría la moral del equipo, sino que serviría para "meter a un rival más en la pelea" por la salvación en Primera RFEF. Pedro Martín, de Tiempo de Juego, no le pone techo a los registros goleadores de Ante Budimir: "Si sigue así la cosa y el equipo se anima..."Budimir prolonga su racha y eleva a Osasuna: "No sé si recuerda algún jugador que haga tan pocas cosas bien, y que sea tan decisivo en un equipo"Ante Budimir convierte lo extraordinario en ordinario: cuarta temporada en Osasuna por encima de los 10 goles para agrandar su leyenda