Madrid revisará los 33 puntos negros de ruido para valorar nuevas restricciones

Madrid se autoexige más control sobre el ruido que genera molestia vecinal. El pasado noviembre, el Ayuntamiento identificó hasta 33 puntos negros de contaminación acústica con el objetivo de aplicar medidas restrictivas —como el 'asfalto silencioso' o el control de eventos— para reducir los niveles de ruido. Entonces, el área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad explicó que este mapeo buscaba proteger a los vecinos que sufren el impacto del tráfico en las calles y avenidas más transitadas. Con ese estudio, el consistorio confiaba en que los afectados percibieran una mayor calma cuando entrara en vigor el nuevo plan municipal contra la contaminación acústica, previsto para 2026. El plan aún no ha entrado en vigor y, aun así, el Ayuntamiento de Madrid ya se propone revisar estas zonas para valorar nuevas restricciones. Así lo explicó este martes el delegado Borja Carabante tras la comisión de control y seguimiento del ruido: «Vamos a actualizar las zonas de protección acústica que están en marcha, tomando nuevas mediciones, para ver si es necesario modificar algún entorno o introducir nuevas medidas». El delegado recordó que entre estas zonas más ruidosas se encuentran a avenida de la Ilustración, el paseo de la Castellana, la M-30 o las calles de Bravo Murillo, Velázquez o General Ricardos. Y sobre todo en zonas de eventos como el entorno del estadio Santiago Bernabéu. «Hace que tengamos que tomar medidas que van encaminadas a establecer planes de sostenibilidad y uno de los elementos también es el ruido. Por tanto se llevan a cabo medidas en esos planes de mitigación del ruido, como pueden ser la colocación de pantallas acústicas, elementos fonoabsorbentes encaminadas a reducir esas molestias de los grandes eventos y muy especialmente en entornos urbanos». Asimismo, el delegado abogó por preservar la tranquilidad en las 24 zonas identificadas, como son El Retiro, la Casa de Campo, la Dehesa de la Villa y el parque Juan Carlos I, así como corredores verdes y áreas residenciales de baja exposición acústica en Valdebebas y el Ensanche de Vallecas. En estos casos, el objetivo es que, a través del desarrollo de distintas iniciativas, se facilitar su acceso, se fomentar su uso responsable y mantenga su calidad acústica frente a futuras presiones urbanas.