Andrés García (UGT), presidente del comité de empresa de Tubos en Amurrio: "La reunión del viernes con el Gobierno vasco es crucial"

La plantilla de Tubos Reunidos en Amurrio afronta una jornada decisiva. Sus 900 trabajadores están convocados a una asamblea esta tarde para votar si secundan una huelga indefinida como respuesta al ERE para 301 personas planteado por la compañía para esta fábrica y la de Trápaga. Mientras sindicatos como ELA y ESK abogan por la paralización total de la actividad como protesta por la destrucción de empleo, desde UGT, su presidente en el comité de Amurrio, Andrés García, señala en COPE Euskadi que esa opción podría beneficiar a la propia empresa. Advierte que la huelga no es la única vía. "ELA siempre soluciona todo con una huelga indefinida desde el minuto cero, no sé si es lo más conveniente hoy en día". A su juicio, es necesario valorar todas las opciones. "Con la situación que tenemos, no puedes dejar al lado ninguna baza, tienes que utilizarlas todas, llámese negociación, llámese huelga, llámese paros selectivos", ha afirmado. Andrés García ha reconocido que la empresa arrastra pérdidas desde hace tiempo, pero ha recordado que ya ha superado crisis anteriores, como la provocada por los aranceles del primer gobierno de Trump, y que hay otros mercados posibles más allá del norteamericano. "Se abren mercados y se cierran mercados, es el funcionamiento de una empresa. Hay que pelear e intentar sobrevivir". Sobre el cierre de la acería de Amurrio, admite que fue la medida "más impactante" de las anunciadas por la dirección. Teme que la externalización de actividades tan vitales como la acería, en la que se había "invertido mucho" para lanzar un tubo de emisiones cero, suponga el principio del cierre de la centenaria empresa. "Una empresa que empieza a externalizar mal, muy mal. Que ahora de repente nos lo vaya a hacer otra empresa no tiene mucho sentido". Ante esta situación el único rayo de luz lo fía Andrés García a la reunión de este viernes con el Gobierno vasco, que considera "crucial". "La reunión es de las más importantes que vamos a tener. De ahí, tenemos que salir con una respuesta del gobierno, en la que nos diga qué pretenden hacer, si dejarnos morir o ayudarnos a seguir hacia adelante", ha advertido. Por su parte, el lehendakari Imanol Pradales ha hecho su primera valoración llamando a la unidad. "Para superar la actual situación, todos debemos subirnos al mismo bote, dirección, trabajadores, proveedores, acreedores, e instituciones", ha declarado, con el objetivo de "asegurar el futuro de esta empresa". En la misma línea, el diputado general de Álava, Ramiro González, ha puesto el foco en los acreedores, en especial la SEPI, a quienes pide ser "una parte esencial de la solución". González ha insistido en que "sin reestructuración de la deuda, es muy complicado el futuro de la empresa" y ha asegurado que las instituciones se implicarán si la compañía presenta "un plan de futuro serio y viable".